RESPUESTAS A LA CRISIS COVID-19: HACIA LA IGUALDAD DE LAS MUJERES COMO OBJETIVO PRIORITARIO- Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres –CLADEM, Mesa de Economía Feminista, Instituto Latinoamericano para una Sociedad y un Derecho Alternativos –ILSA Red Nacional de Mujeres

La situación de las mujeres y las niñas de América Latina y el Caribe enfrenta una serie de brechas y
desigualdades como se plantea en diversos análisis del sistema de las NNUU. Situación que se
evidencia en los datos del Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL, cuyos indicadores con
respecto a las tres autonomías analizadas: económica, política y física, registran significativas
brechas desfavorables para las mujeres.
Es necesario reconocer que, gracias a la abogacía de organizaciones feministas, de mujeres y de
algunas entidades de la cooperación internacional, se ha influido en los gobiernos de la región,
logrando avances en los derechos de las mujeres, importantes, pero aún insuficientes, para alcanzar
el pleno ejercicio de sus autonomías.
La situación creada por el COVID-19 generó una situación de crisis sanitaria y socioeconómica, que
ha afectado especialmente a las poblaciones más pobres de la región, y entre ellas de manera
particular a las mujeres, retrocediendo en importantes avances logrados. Medidas como el
aislamiento obligatorio y el distanciamiento social, en sociedades con sistemas de salud, de
seguridad y de protección social débiles o insuficientes, (como las nuestras) demandan de manera
inmediata, la puesta en marcha de propuestas y alternativas que neutralicen los efectos negativos
de la pandemia.
Es fundamental que se desarrollen a la mayor brevedad medidas afirmativas para las mujeres, dada
la ausencia de éstas, como se ha comprobado a nivel global: sólo el 12% de los países protege a las
mujeres del impacto económico y social del COVID-19, según una indagatoria en 206 países, apenas
en 25 se ha adoptado alguna medida contra la violencia de género, de apoyo al trabajo de cuidado
no remunerado, así como de fortalecimiento de la seguridad económica de las mujeres.
Existen diferencias en los niveles de desarrollo y en las relaciones de género en los países de América
Latina y El Caribe, sin embargo, hay tendencias comunes en desigualdades que, fundamentadas en
la división sexual del trabajo, roles y estereotipos de género, afectan el ejercicio de los derechos de
las mujeres en sus autonomías: Económica, Física y Política.
Las persistentes brechas de género previas al COVID-19: se profundizan durante la pandemia,
aunque aún son muy limitados los datos específicos, los análisis sobre las consecuencias de la crisis
COVID-19 para la región de LAC, plantean que las asimetrías para las mujeres pueden estarse
agravando, por ejemplo, en la dimensión económica estamos sobrerrepresentadas en los sectores
más afectados tales como servicios, turismo, y otros. En cuanto a las violencias basadas en género,
los sistemas de detección y/o atención, demuestran incrementos significativos en diversas
expresiones de maltrato y abuso; y finalmente, la presencia de las mujeres es insignificante en las
instancias de toma de decisiones en la respuesta para paliar o enfrentar los efectos de la pandemia.
Se pierden avances en la autonomía económica de las mujeres
– Las mujeres no llegan ni al 40% de la población trabajadora ven reducida su participación
– La tasa de desocupación de las mujeres llegó al 10,2%; en los hombres al 7,3%.
RESPUESTAS A LA CRISIS COVID-19: HACIA LA IGUALDAD DE LAS MUJERES COMO OBJETIVO PRIORITARIO
– La brecha salarial de género es de 17% en promedio frente a los hombres con iguales
condiciones.
– En las mujeres recae el 80% de la carga de trabajo de cuidado del hogar, incrementada por
el COVID-19.
– La reducción en la generación de ingresos propios ha sido mayor para las mujeres, por su
ubicación en los sectores económicos más frágiles además que han debido asumir trabajos
adicionales como el estudio de hijas e hijos, la atención en salud en casa.
Se incrementan las violencias basadas en el género
– El confinamiento en los hogares produce mayores tensiones al interior, por las condiciones
de la pandemia han incrementado las situaciones de violencia, con datos preocupantes
respecto del feminicidio.
– Se ha limitado la respuesta de atención en salud sexual y salud reproductiva,
particularmente al aborto.
– Es deficiente la atención a las mujeres indígenas, afrodescendientes y rurales.
– Se requiere mayor protección a las violencias sobre las niñas y adolescentes,
particularmente las institucionalizadas y migrantes; así como la ciber-violencia.
La ausencia de las mujeres en las instancias de toma de decisiones
– Reducida en exceso la presencia de las organizaciones de mujeres en las instancias de toma
de decisiones sobre el COVID-19.
– Una de las consecuencias es la precaria incorporación del enfoque de género y de medidas
afirmativas en la respuesta a la pandemia.
– Las organizaciones de base que trabajan por la igualdad de género pueden perder el apoyo
social y público, por el cambio de prioridades.
Respuestas a la crisis COVID-19: Igualdad de las mujeres como objetivo prioritario
Las políticas de paliación y recuperación frente al COVID-19 requieren incorporar medidas no sólo que
recuperen los logros en la reducción de desigualdades entre mujeres y hombres, sino que dinamicen el
cierre de las numerosas brechas aún persistentes. Se deben incorporar acciones concretas en relación
con las autonomías de las mujeres para mitigar el impacto diferencial y desproporcionado de la
pandemia: la autonomía económica en relación con el acceso a ingresos y sistemas de cuidado; la
autonomía física reconociendo el incremento de las violencias de género e incluyendo la salud sexual y la
salud reproductiva y; la autonomía política en cuanto a garantizar la representación de las mujeres en
condiciones de igualdad.
Medidas de acción inmediata propuestas
– Garantizar la presencia de las mujeres en la toma de decisiones y en igualdad de condiciones
– Incorporar el enfoque de género en las medidas gubernamentales frente al COVID-19
– Asumir medidas de acción positiva o trato preferencial (cupos) para las mujeres
– Fortalecer las acciones sobre la violencia de género y la salud sexual y salud reproductiva
dada su exacerbación durante el confinamiento.
– Recuperación y creación de empleo decente con medidas afirmativas para las mujeres
– Desarrollar mecanismos de protección integral frente a la violencia contra las defensoras
de los derechos humanos.
RESPUESTAS A LA CRISIS COVID-19: HACIA LA IGUALDAD DE LAS MUJERES COMO OBJETIVO PRIORITARIO
– Combatir la discriminación y la criminalización, con base en la valoración del aporte, trabajo
y capacidades de las mujeres migrantes.
– Reglamentación del teletrabajo por los efectos especialmente nocivos sobre las mujeres
– Desarrollo de sistemas de cuidado nacionales y territorial
– Inclusión de las mujeres rurales y de grupos étnicos en los programas de desarrollo
– Promoción de iniciativas de economía social y solidaria en el desarrollo económico
-Paquete fiscal en cuanto al gasto y tributación progresiva
– Renta Básica Universal establecida progresivamente iniciando por la población en mayor situación de pobreza
 
Referencias:
– CEPAL (2020). “América Latina y el Caribe ante la pandemia del COVID-19: efectos
económicos y sociales”. Chile. Abril 2020.
– Coronavirus (Covid-19). 2020: una mirada desde la salud feminista, Ana Gabriela Fernández, en
La Diaria, 18 de marzo de 2020. https://ladiaria.com.uy/articulo/2020/3/coronavirus-covid-19-
una-mirada-desde-la-salud-feminista/
–  OIT (2020) Observatorio de la OIT: La COVID‑19 y el mundo del trabajo. Sexta edición
Estimaciones actualizadas y análisis. 23 septiembre
–  PNUD – ONU Mujeres (2020).” Hojas de datos del Rastreador de respuestas de género
global COVID-19”. Septiembre 28. 2020.
https://news.un.org/es/story/2020/09/1481382
–  Red Nacional de Mujeres (2020). “Diagnóstico y Recomendaciones de Política Pública para
mitigar el impacto diferencial y desproporcionado sobre los derechos de las mujeres debido a
la crisis de Covid” 19, Julio. Recomendaciones ACNUDH, CEDAW y CIDH.

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