Alerta Temprana
Presencia e intimidación de Águilas Negras en inmediaciones de
la Universidad Nacional de Colombia Sede Bogotá y la sede de ILSA
Alertamos sobre la presencia de individuos que dicen pertenecer al grupo paramilitar Águilas Negras en los alrededores de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá. Esta situación constituye una amenaza directa e ilegal contra la integridad, la libertad y la seguridad de las y los estudiantes, quienes son su principal objetivo.
Narración de los hechos
El día de ayer 26 de junio a las 12:30 pm, un integrante de ILSA, estudiante de la Universidad Nacional e investigador del grupo Eilusos, salió de la oficina de ILSA, ubicada en el barrio Acevedo Tejada, al frente de la Universidad Nacional, con la intención de almorzar cerca a la calle 26, posteriormente se devolvió al parque de desalojo, ubicado frente a Uniempresarial (carrera 33a# 31). Fue allí donde un grupo de 5 hombres lo abordaron.
Le dijeron que lo habían visto "dando vueltas" por el sector y que necesitaban saber si era consumidor o distribuidor de marihuana. Afirmaron estar buscando a una persona que había intoxicado a una menor de edad en la zona y que les estaba robando el negocio, que, según indicaron, generaba entre 20 y 30 millones de pesos diarios.
Le ordenaron que los acompañara y se quedara en el parque esperando que nadie se le acercara a pedirle que les vendiera marihuana, como forma de verificar si tenía o no relación con la distribución. Durante ese tiempo, le exigieron abrir WhatsApp y mostrarles sus chats, acceder a sus cuentas bancarias y hacer transferencias entre ellas para comprobar si alguien lo llamaba al mover la plata. El grupo fue rotando y en distintos momentos eran entre 3 y 5 personas.
Se identificaron como integrantes de las Águilas Negras, afirmaron controlar el sector y dijeron contar con un total de 32 hombres cuidando la zona. Fueron explícitos en que su interés no era robarlo, y categóricos en la amenaza, pues advirtieron que si se enteraban de que era él quien distribuía, "después no se pusiera a llorar cuando lo montaran a la camioneta".
Un episodio similar ocurrió anteriormente el día 2 de junio donde un estudiante universitario afirma que fue abordado por 3 hombres que le dijeron lo mismo pues estaban buscando al jíbaro de la Universidad para matarlo. De igual manera, durante la elaboración de esta alerta temprana se han venido evidenciando varios casos similares con una misma forma de operar y abordar a las y los estudiantes.
Es preocupante que se desplieguen este tipo de situaciones justo después de una campaña electoral en que el discurso de odio, la amenaza de la fuerza y la narrativa del enemigo fue parte del proyecto político elegido. Como organizaciones populares, nos alarma que grupos de civiles y organizaciones criminales, que se presentan como integrantes de estructuras paramilitares y emulan el accionar paramilitar, aparezcan ahora actuando a plena luz del día en inmediaciones de la universidad pública y sedes de organizaciones no gubernamentales defensoras de derechos humanos.
No descartamos que se trate de una banda que usa el nombre de las Águilas Negras para infundir miedo sin ser necesariamente estructura paramilitar formal. Pero tampoco podemos descartarlo, y en cualquiera de los dos casos la amenaza es real y el patrón es preocupante.
Llamado urgente a las instituciones
Hacemos un llamado urgente a las siguientes instituciones para que adopten medidas concretas e inmediatas ante esta situación:
A la Rectoría y las directivas de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá: que en un plazo no mayor a 48 horas activen los mecanismos institucionales de protección de la comunidad universitaria, emitan un pronunciamiento público sobre los hechos y coordinen acciones concretas de seguridad en las zonas aledañas al campus.
A la Alcaldía Local de Teusaquillo y a la Alcaldía Mayor de Bogotá: que intervengan en el territorio con medidas verificables y no permitan la consolidación de grupos paramilitares o de estructuras criminales que operan con sus métodos en los alrededores de la universidad.
A la Defensoría del Pueblo: que en el término de 48 horas active el Sistema de Alertas Tempranas (SAT), despliegue acompañamiento a la comunidad universitaria y documente el riesgo presente en el corredor aledaño a la UNAL sede Bogotá.
A la Personería Distrital de Bogotá: que adelante de manera inmediata acciones de seguimiento, vigilancia y verificación del cumplimiento de los derechos fundamentales de quienes habitan y transitan este territorio.
A la Unidad Nacional de Protección (UNP): que realice de manera inmediata una valoración del nivel de riesgo que esta situación representa para integrantes de organizaciones sociales, estudiantiles y políticas con presencia en la zona, y adopte las medidas preventivas correspondientes.
A la Fiscalía General de la Nación: que en el término de 72 horas informe sobre la apertura de investigación penal por los hechos de amenaza, coacción, acceso forzado a datos personales e intimidación paramilitar aquí documentados, y garantice medidas efectivas de protección para las personas afectadas.
La universidad ha sido históricamente un espacio de pensamiento crítico, organización y resistencia. No vamos a normalizar la intimidación a nuestra comunidad ni a permitir que estos grupos avancen sin que haya una respuesta organizada y colectiva.
Convocamos a las organizaciones sociales, estudiantiles y de derechos humanos a sumarse a esta alerta y a exigir respuesta institucional.
Firmantes