Fiscal alemán visita a madres de Soacha

En Soacha el 4 de marzo de 2011 se reunieron cuatro madres de falsos positivos con el alemán Christoph Frank, fiscal general del estado y presidente de la Asociación de jueces en Alemania que está formado por 14.000 miembros. Frank trabaja con la fundación colombiana Fondo Alemán de Solidaridad, Fasol. El fiscal viene apoyando a familiares de víctimas de violaciones de derechos humanos hace 20 años. Con su visita a Soacha, Frank quiso hacerse una imagen de la problemática de los falsos positivos.
A la reunión asistieron las madres Luz Marina Bernal Porras, María Ubilerma Sanabria, Carmenza Gómez Romero y Blanca Nubia Monroy las cuales expresaron sus vivencias. También se contó con la presencia de Ismael Díaz y Libardo Herreño de ILSA; Carlos Dafur, abogado de la Fundación para la educación y el desarrollo, Fedes; Pilar Castillo, abogada de Minga; Susanne Breuer, representante de Misereor y Aura Melo, vice-personera de Soacha. “ Mi hijo Fair Leonardo Porras que tenía una discapacidad de 53% desapareció el 8 de enero de 2008. Después de ochos meses de búsqueda me enteré que había fallecido el 12 de enero de 2008 y que su cadáver se encontraba en Ocaña. Los fiscales dijeron que mi hijo pertenecía a un grupo al margen de la ley y que había muerto en combate. Pero yo les dije que cómo un joven con discapacidad que nunca había salido de Soacha apareciera de repente tan lejos de su casa”, expresó Luz Marina Bernal. Para trasladar el cuerpo de su hijo a Soacha, doña Luz Marina tuvo que pagar $ 450.000 pesos. Todavía está pagando esa deuda con intereses. Por otra parte, María Ubilerma Sanabria, madre de Jaime Steven Valencia, contó: “Mi hijo Jaime Steven despareció el 6 de febrero del 2008 y murió el 8 del mismo mes. Yo fui a colocar la denuncia, pero no la aceptaron, sin embargo, regresé a los 20 días, pero la Fiscalía por segunda vez no recibió mi denuncia. Mi hija el 8 de febrero habló con su hermano, quien le dijo que se encontraba en Ocaña. Parecía que se estaba escondiendo de alguien porque no hablaba duro.” Al parecer el hijo de doña María fue víctima de escopolamina para llevárselo indefenso.
Dos hijos muertos por las fuerzas militares
Carmenza Gómez Romero agregó: “Cuando empecé a contar lo sucedido, empezaron las amenazas. Un día dos hombres en una moto se me acercaron, me dijeron que me callara.” Doña Carmenza contó que su hijo Víctor Fernando Gómez desapareció el 23 de agosto del 2008 y lo asesinaron dos días después: “Esa situación fue muy difícil para mí. No solo me enteré que mi hijo estaba muerto. También estaba desesperada porque quería traerme el cuerpo y no tenía los medios económicos para trasladarme. Con el tiempo nos dimos cuenta que no sólo estaba el caso de mi hijo, sino que habían desaparecido otros muchachos más, por lo que otro hijo mío, John Nilson, empezó a investigar. A los cinco meses él también fue asesinado por miembros del ejército”, afirmó Carmenza. El hijo de Blanca Nubia Monroy, Julián Oviedo Monroy, desapareció el 2 de marzo del 2008 y murió al día siguiente. Miembros de las fuerzas militares lo acusaron de ser integrante del ELN. “Los familiares de los falsos positivos somos revictimizados: Álvaro Uribe Vélez degradó a nuestros hijos diciendo que eran delincuentes. En este país predomina la impunidad”, resumió doña Blanca. Doña Luz Marina agregó: “Nosotras estamos en una lucha por la verdad, queremos limpiar el nombre de nuestros hijos.”
La reacción del fiscal alemán
El fiscal general del estado Christoph Frank se mostró agradecido por los aportes de las madres y expresó que en Alemania existe una gran solidaridad con las víctimas de violaciones de derechos humanos en Colombia. Frank tenía muchas dudas, por ejemplo preguntó: “¿Los integrantes de las fuerzas militares que torturan y asesinan a jóvenes inocentes para acusarlos después de ser guerrilleros pertenecen a ciertas brigadas aisladas o es todo el aparato militar que es pervertido?” Frank constató que en Colombia existe una mentalidad de guerra, que tocaba combatir el enemigo interno y que la población civil colombiana es considerada como enemiga por los militares. Quería saber si las madres de Soacha tenían derecho a un abogado [lo tienen, pero no se puede elegir. Además los abogados en muchos casos no tienen experiencia y son incumplidos] y explicó que en Alemania existe una ley de protección para las víctimas. Ellas tienen el derecho de elegir su abogado – que no puede negar el mandato – y es pagado por el Estado. “En los casos de los falsos positivos nos vemos enfrentados a un fracaso claro de la Fiscalía”, concluyó Frank.
“Revelación de la verdad y protección son primordiales”
Aura Melo, vice-personera de Soacha, destacó que para las madres de Soacha una indemnización material es secundaria. “Aquí se trata de restablecer la justicia.” También subrayó que el gobierno debe garantizar la protección a las familias de las víctimas. “El Plan Padrino del gobierno para proteger a las madres de Soacha es un fracaso”, afirmó Melo. “Nunca fueron a las casas de las madres.” A pesar de los testimonios y de las investigaciones que se han hecho, los procesos se han quedado atrás. Los fiscales que tienen asignados los casos tienen la agenda ocupada aproximadamente hasta junio de este año. “Parece que la política del Estado es retrasar”, dijo Pilar Castillo, abogada de Minga. “En la fiscalía falta personal, por eso los casos quedan pendientes y por eso se vencen los términos y los militares acusados quedan libres.” Fue el ex-personero de Soacha, Fernando Escobar, que hizo una denuncia pública de 17 casos de falsos positivos: 14 en Soacha y 3 en Bogotá. Según Castillo el registro de pruebas en los 17 casos denunciados se encuentra en el mismo estado. En todo el país hay 3.183 casos de falsos positivos. De las siete etapas o pasos para cerrar un caso, aproximadamente 60 casos se encuentran en la etapa uno.
Cindy Paola Villa y Rosmarie Schoop,
Comunicaciones ILSA









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