Investigación
Los discursos y las prácticas que acompañan esas transformaciones históricas son preocupantes: forjan los cimientos para la disposición de la política estatal e internacional del capital. Su explicación resulta de la mayor importancia, sobre todo porque es a través de su función de intermediación que se ha entronizado una verdadera estructura de regulación de los campos y escenarios para la (re)definición de los derechos humanos y de las políticas públicas y sociales, así como de una serie de dinámicas nacionales y regionales captadas y utilizadas como fuentes de influencia que funcionan a través de determinadas directrices de política.
La necesidad de comprender su funcionamiento, sus tendencias de reproducción, sus posibles proyecciones, sus dispositivos de control social y sus consecuencias (en términos de las determinaciones hegemónicas –dominación social–, así como de las posibilidades que ofrece para la emergencia de luchas contrahegemónicas –autonomía política–), comporta un amplio esfuerzo de investigación y de análisis susceptible de ofrecer perspectivas teórico políticas alternativas a partir de una nueva concepción del derecho, de los derechos humanos y de la formación social, de tal suerte que implique impactos significativos –de formación e interacción– para los actores sociales.
Es por eso que el proceso de investigación en ILSA tiene un doble propósito: por un lado, busca formular producciones intelectuales para contribuir a la potenciación del debate acerca de la construcción de un pensamiento crítico sobre el derecho dentro de la comunidad académica; y, por el otro, lograr que los resultados de dicho debate cualifiquen las luchas de los movimientos sociales.









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