Carta Abierta a Presidente Luís Alberto Moreno del BID
23 de Julio de 2010
Luís Alberto Moreno
Presidente
Banco Inter-Americano de Desarrollo
1300 New York Ave.
Washington, DC 20577
Estimado Presidente Moreno
En marzo de 2009, en el pico de la crisis financiera, la actual administración del BID solicitó $ 200 mil millones para recapitalizar y rediseñar el BID con el objetivo de enfrentar los retos futuros para América Latina. Los gobernadores del Banco aprobaron un aumento de 70 mil millones dólares, suma mucho menor que la prevista inicialmente, y este aumento fue condicionado por 13 "reformas clave" para garantizar el uso eficaz de los nuevos recursos financieros. La cláusula de rendición de cuentas de la Declaración de Cancún indica que el último 20% del aumento de capital previsto, depende de lograr un “banco mejor”.
La urgencia de algunos en el Banco para lograr la aprobación de la solicitud inicial de aumento de capital, se debió en parte al controvertido, estilo de gestión y al consiguiente desempeño del Banco durante los cinco años bajo su Presidencia. La reorganización institucional conducida por su administración, quedó corta frente a su promesa de reformar el Banco, lo cual se confirma por las nuevas e importantes reformas que se requieren sean puestas en marcha para el 2013, como condición para una ampliación de capital. Las pérdidas financieras del Banco en 2008, debidas en parte a la mala gestión de riesgos internos y de otro lado a costos subestimados de reorganización, reflejan los problemas persistentes de gobernanza de la entidad. Los enormes aumentos en los préstamos, en respuesta a la crisis financiera, han evitado cuestionar la relevancia del Banco en América Latina, a pesar que los aumentos de los préstamos fueron precedidos por el reconocimiento del mismo Banco de que hace falta un sistema de rendición de cuentas más adecuado, para medir la eficacia en el desarrollo.
Como fue el único candidato a presidente del BID, la elección refleja el apoyo a la continuidad de su liderazgo en el Banco, y esto es la mejor oportunidad de cumplir con los retos que suscribió en Cancún. Los próximos cinco años dependerán de los avances claros y verificables en los esfuerzos para poner en práctica el plan de un “mejor banco” que la región necesita. De acuerdo con nuestras recomendaciones, entregadas al Banco durante el proceso de ampliación de capital, creemos que el mandato del próximo período presidencial en el Banco enfrenta tres retos fundamentales:
Resultados basados en evidencias: El éxito en el BID sólo puede basarse en la demostración de los resultados sobre la base de evidencias, que vayan más allá de la mención al volumen anual de préstamos. El Banco tiene la oportunidad histórica de acompañar un período de crecimiento sostenido en gran parte de la región, aunque basado en un ciclo que depende mayormente de la exportación de productos primarios. Con el nuevo “Marco de Desarrollo Efectivo”, ya están establecidos en el BID los compromisos para lograr esos resultados, y usar el nuevo mecanismo empírico de rendimiento para asignar mejor el presupuesto y garantizar la calidad de los préstamos.
La verdadera demostración de una mayor rendición de cuentas será el conocimiento público de los resultados de desarrollo alcanzados por el Banco. El público más importante son las poblaciones directamente afectadas por los proyectos del Banco ya que ellos son sus beneficiarios, y deben conocer los resultados. Aquí es necesaria una mayor inversión para garantizar una comunicación bidireccional, así como una mayor participación directa en el seguimiento y la evaluación de los costos y beneficios del proyecto.
Gobernabilidad: Tal vez éste sea el mayor desafío futuro del Banco, pero frente a los otros es el objetivo abordado con menor claridad. A menudo se cita el hecho de que el BID se rige por una mayoría de países prestatarios a través de su Directorio Ejecutivo, siendo el único Banco de Desarrollo Multilateral, que tiene esta característica democrática. Sin embargo, la práctica de la democracia no se limita a su presunción, sino a que se demuestre en la transparencia de las deliberaciones de los representantes designados por sus 48 países miembros. Las reformas a la gobernabilidad tienen que extenderse a una mayor transparencia y rendición de cuentas de las funciones del Directorio, y al compromiso diario en todas las etapas del ciclo de programación.
Sin duda algunas de las importantes reformas realizadas, tales como las revisiones de la política de divulgación, la aprobación de un nuevo mecanismo del Panel de Inspección (MICI) y el esfuerzo sin precedentes para celebrar consultas sobre el proceso de ampliación de capital y otras políticas, constituyen un mayor compromiso con una mejor gobernabilidad institucional.
Sin embargo, hasta hoy en día el BID sigue siendo una institución que está lejos, en la práctica, de comprometerse con estos principios democráticos; no es un espacio abierto para el debate de todas las perspectivas de desarrollo. Las reuniones anuales del Banco y muchos otros eventos públicos, siguen siendo actividades cuidadosamente orquestadas para incluir sólo una visión imperante del desarrollo, lo cual excluye la representación de otras corrientes del pensamiento del desarrollo que está transformando la región. El Banco debe abrir plenamente sus puertas a nuevas ideas, a nuevos enfoques experimentales para la solución de problemas, y a nuevas propuestas sobre cómo implementar el programa del “banco mejor”. La prueba de esta apertura debe reflejarse en una gama más amplia de ideas y perspectivas que se discuten en este momento crítico en la historia del banco, dejando atrás las prácticas de sigilo, que impiden el acceso oportuno a la información, sobre la cual muchas veces se
generan las nuevas ideas y perspectivas.
Una posible fuente de nuevas ideas son los comités consultivos de la sociedad civil que de acuerdo con sus instrucciones debían funcionar desde julio de 2007, pero tres años más tarde en la mayoría de los países los CONSOC son una promesa incumplida. La demora en la formalización de este mecanismo, fundamental para agregar valor a las operaciones del Banco, sólo sirve para socavar las relaciones que el BID debe tener con la sociedad civil, para garantizar su plena participación. Le instamos a concretar esta promesa, demostrando el buen funcionamiento del mecanismo del grupo consultivo de la sociedad civil (CONSOC) en todos los 26 países miembros del Banco.
El futuro Modelo de Negocios BID: La relación entre América Latina y el mundo ha cambiado, y el BID también debería cambiar. Durante más de medio siglo, el BID ha trabajado para promover el crecimiento y la integración en la región, para reducir la pobreza y la desigualdad. Más recientemente, el BID ha puesto un mayor énfasis en la sostenibilidad medioambiental del crecimiento. La urgencia para lograr esas metas nunca ha sido tan grande como ahora, cuando aumenta la brecha entre América Latina y los países industrializados del mundo.
Llama la atención, que en 50 años de cooperación con el BID ninguno de los 26 países miembros logró pasar de ser miembro prestatario a ser un miembro donante. El modelo de negocio existente en el Banco parece estar dirigido a aumentar indefinidamente las operaciones de préstamo, principalmente, a un pequeño grupo de países de ingreso medio que no tienen previsto hacer esta transición en el corto plazo.
Dado que un número cada vez mayor de economías latinoamericanas logran un grado medio de inversión, la diversificación de la financiación para el desarrollo empuja al BID a redefinir sus servicios. En este proceso, hay una presión evidente para reducir el uso de las políticas de salvaguardia socioambiental del Banco, y no aumentar la dependencia a nuevos instrumentos y servicios que transfieren responsabilidades claves para el cliente. Enérgicamente sostenemos que la ejecución de los mandatos establecidos en el plan “banco mejor” depende de la no eliminación ni la disolución de las políticas de salvaguardia del Banco, y más bien, que éstas se apliquen a la cartera completa de servicios. En consonancia con otros bancos multilaterales de desarrollo, instamos al BID que en todas las operaciones financiadas, bajo cualquier modalidad, estén garantizados el medio ambiente, los derechos sociales, culturales y económicos de las poblaciones afectadas.
Mientras el Banco contempla las mejores estrategias para cumplir con este programa, nos gustaría saber cómo en el futuro modelo de negocios se conciliará la creciente demanda de soberanía, por parte de los gobiernos miembros prestatarios, sin debilitar las actuales salvaguardias? ¿Veremos en un futuro próximo a un BID, cuya prioridad no sean los préstamos a los más grandes clientes de América Latina? ¿Cómo sería un modelo de negocio que tenga miembros donantes latinoamericanos? ¿En este futuro escenario cómo cambiaría los aumentos de capital y la gobernabilidad? ¿Cómo ejercerá el Banco un liderazgo sobre el cambio climático no sólo frente a los países prestatarios, sino también frente a sus donantes?
Como siempre, seguimos apoyando los objetivos generales establecidos en la Declaración de Cancún y dado su segundo mandato, estamos deseosos por avanzar y ver logradas estas metas.
Respetuosamente,
AMAZON WATCH, Estados Unidos
BIC, Estados Unidos
CEADESC, Bolivia
CEDHA, Argentina
CEDIA, Centro para el Desarrollo del Indígena Amazónico, Perú
CENTRO PARA LA SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL - Universidad Peruana Cayetano Heredia, Perú
CENTRO DE DERECHOS HUMANOS TEPEYAC DEL ISTMO DE TEHUANTEPEC, A. C., Mexico
DAR, Perú
GRUPO FARO, Ecuador
CORPORACIÓN ECOLEX, Ecuador
FUNDACIÓN ALTOTROPICO, Ecuador
ECOA, Brasil
EADHAP, Escuela Amazonica de Derechos Humanos de la Amazonia Peruana
ESCUELA DE DERECHOS HUMANOS DE LA AMAZONIA PERUANA, FECONBU – AIDESEP, Peru
FARN, Argentina
FEDERACION DE COMUNIDADES NATIVAS FRONTERIZAS DEL PUTUMAYO, PERU
FUNDAR, México
FUNDACIÓN PROTEGER, Argentina
GAP, GOVERNMENT ACCOUNTABILITY Project, Estados Unidos
IEB, Brasil
ILSA, Colombia
ITeM, Uruguay
INESC, Brasil
INTERNATIONAL RIVERS
LIDEMA, Bolivia
PUENTE ENTRE CULTURAS, Bolivia
PLATAFORMA SUR DE ORGANIZACIONES SOCIALES, Huila, Colombia
PLATAFORMA DE DERECHOS HUMANOS, DEMOCRACIA Y DESARROLLO, Capítulo Bolivia
RED DE ORGANIZACIONES SOCIALES Encarnación, Itapua, Paraguay.
REDE PANTANAL, Brasil
Alfredo Novoa Peña, Ingeniero, Perú






